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Mundo Celta

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La armonía con la naturaleza- Los celtas –

Vivir  libres e independientes como un árbol pero en fraternidad como en un bosque, eso es lo que ansiamos.

Nazin Hikmet Ran

 poeta turco

Cuentan que los celtas supieron cómo entrar en contacto con las leyes de la naturaleza, y aprendieron a captar el ritmo de las corrientes naturales participando de su armonía. El bosque representaba el paradigma de su paraíso.

Para ellos los picos de las altas montañas eran recintos sagrados, las aguas, con su poder catártico, purificaban las almas y los cuerpos y, bajo los árboles de los bosques,  se recogían para obtener la sabiduría de cada uno de los elementos que cuajaban una cultura en la que los mundos de lo real y lo irreal se unían en una simbiosis de perfección y completitud.

Aunque no hay nada entorno a los celtas que se pueda afirmar categóricamente, parece ser que consideraban al roble como el padre de los árboles mágicos. Tal vez, era su capacidad para absorber las corrientes eléctricas en las tormentas sin ser destruidos, lo que les llevara a pensar que dentro del roble moraba el hacedor del mundo, y era Él quien prodigaba su gracia a través del muérdago, la panacea milagrosa capaz de curar todos los males.
El intermediario de esa ceremonia entre el mundo terrenal y el mundo divino era el druida, el sumo sacerdote de su cultura que, tras veinte años de encierro, estudio y reflexión, estaba en posesión de  la suficiente sabiduría como para poder conjurar todas las fuerzas y ponerlas al servicio de su pueblo.

 

Los Celtas -Armonía con la naturaleza-
Ilustración de Helena Braojos

 

 

El príncipe del abismo

Un buen día los compañeros de Pwyll le dijeron que fuera a la colina de Aberth para que aumentara su fama, en esta colina habían oído que, si era digno, le ocurriría un suceso sobrenatural, pero si no lo era recibiría un golpe mortal.

Pwyll aceptó lo que le habían propuesto sus compañeros y al día siguiente fue a la colina, subió pero no le pasó nada. Sin embargo, mientras estaba sentado vio pasar a una joven que iba montada en una yegua, enseguida mandó a uno de sus siervos para que le hiciera parar, pero la joven no hizo caso al siervo y siguió su camino.

Al día siguiente Pwyll puso unos guardias en el camino, les dio la señal para que atraparan a la joven pero no pudieron hacerlo. Al tercer día, él mismo fue a ver si podía conseguir que la joven parase y le pidió que, por el hombre que más amara, se detuviera. La joven le dijo que el hombre que más amaba era él y por eso se había detenido.

El rey Pwyll y Rhiannon, que esa era el nombre de la joven, se enamoraron a primera vista, pero ella le dijo que tenía que ir a pedir la mano a su padre dentro de un año y el rey aceptó.

El padre de la novia se llamaba Heveidd y vivía cerca del país del abismo. Pwyll fue después de un año y cuando estaban en la mesa se acercó un extranjero y pidió un favor a Pwyll, él le dijo que le haría el favor, que podía hacer por él cualquier cosa menos darle su espada y su caballo, pero se olvidó decir que tampoco le podía dar a Rhiannon.

El extranjero le pidió a su esposa, puesto que Pwyll le había prometido que le iba a dar cualquier cosa, tuvo que darle a su esposa.

El extranjero era un demonio que quería casarse con Rhiannon y que se llamaba Gwalw, Rhiannon tuvo que aceptar pero le dijo a Gwalw que tenían que ser novios durante un año y, a su vez,  le dijo a Pwyll que el día de la boda con Gwalw tenía que ir verstido como un mendigo.

Después de un año Pwyll fue a la boda de Rhiannon y le pidió a Gwalw el favor de llenar una piel de cerdo con comida. Gwlaw accedió y comenzó a llenar la piel de cerdo pero, como la piel nunca se llenaba, le dijo a Pwill que era imposible y que se tenía que ir. Entonces Rhiannon le dijo a Gwalior que ella nunca se casaría con un hombre tacaño y también le dijo que en ese tipo de pieles el hombre de alto rango debía entrar dentro de la piel y decir que ya había puesto suficiente. En el momento en que Gwalw entró en la piel, Pwyll la cerró y llamó a los siervos diciendo que dentro de la piel había un tejón y que debían matarlo. Los siervos comenzaron a golpearlo, pero Gwalw ya no aguantaba más y le pidió a Pwyll que le dejara salir. Este aceptó dejarlo salir pero solo si renunciaba al amor de Rhiannon y Gwalw aceptó. En ese momento Pwyll y Rhiannon se casaron.

Fuente: Monografías.com Leyendas de la mitología celta.

Puedes seguir leyendo sobre el mundo celta en Sabios Cuentistas.

 

Mabinogion -los celtas galeses-

Lo que nos separa del conocimiento de nuestros orígenes como europeos es la ausencia de pruebas escritas. Los celtas consideraban que la escritura pervertía y solo nos dejaron sus sueños y sus piedras.
Tal vez creían que la palabra trasmitida oralmente es la única que contiene la flexibilidad suficiente para adaptarse en cada momento a la verdadera esencia del mensaje.

Mabiginion -Los celtas galeses-
Archivo LHM

 

Entre los buscadores de las más genuinas raíces de nuestro mundo europeo, Lady Charlotte Guest, fue una mujer del siglo XIX, traductora y empresaria británica que, además de otros idiomas clásicos, aprendió galés y tradujo al inglés varios poemas y cancioneros medievales, que fueron publicados de manera convencional en varios volúmenes entre los años  1838 y 1845.

Entre ellos estaba el Mabinogion, un conjunto de once relatos medievales galeses. Se corresponden con recopilaciones hechas primero en verso y más tarde en prosa, de antiguas mitologías y tradiciones celtas, trasmitidas oralmente durante generaciones, pero revividas durante el tiempo en que las cortes caballerescas de Francia se convirtieron en centros culturales en plena Edad Media. Estas historias, relatos y cuentos del Mabinogion, junto a otras colecciones y sagas, provenientes incluso de la Edad del Hierro, son considerados los orígenes de la novela europea moderna.

Vertidas desde el inglés o desde el francés, fueron traducidas al español por Victoria Cirlot y por Carlos Dubner, a ellos se debe el que hayan sido conocidas y hayan gozado de una cierta popularidad y reconocimiento como reliquias históricas.

En la actualidad gracias a Luciana Cordo Russo, se pueden disfrutar traducidas directamente del galés en:  

Mabinogion Relatos Galeses Medievales 

Mabinogion-celtas galeses-
Archivo de LHM


Estos cuentos nos ofrecen un panorama de las múltiples tradiciones literarias nativas, que comprenden temas y motivos relacionados con el legendario rey Arturo, la historia galesa, saberes mítico-mágicos, valores corteses y heroicos, metamorfosis y encantamientos, y que sorprenden tanto por sus diferencias como por sus semejanzas respecto del resto de las literaturas medievales. En ellos encontramos historias de amistad entre príncipes y seres del otro mundo; de lealtad y alianza; de venganzas, amor y honor; de transgresiones y traiciones; de calderos mágicos, gigantes, brujas, doncellas en apuros, hechizos, animales y objetos sobrenaturales; de aventuras maravillosas; de cortes esplendorosas y héroes afamados; de palacios encantados y caballeros errantes; de salmones sabios, dragones y reyes convertidos en jabalíes.
Mabinogion nos relata los orígenes míticos de Irlanda, de Bretaña y de la Isla de Britania, gobernada por poderosos reyes galeses. Junto a ellos vemos figuras femeninas con mayor o menor poder de acción, como Rhiannon, Gwenhwyfar, consorte de Arturo o la emperatriz de Constantinopla. Este libro es una ventana a un mundo cultural que nos invita a adentrarnos en un sinfín de dramas familiares, tragedias dinásticas y políticas, aventuras maravillosas y comedias (algunas simplemente hilarantes) que no solo estimulan nuestra imaginación, sino también nos deslumbran por sus múltiples reflexiones en torno a la amistad, el amor, la bondad, la reparación de errores y malas decisiones, y la familia.

Contraportada de Mabinogion, Relatos Galeses Medievales

 

Puedes seguir leyendo sobre la historia del cuento en Antiguamente.

Los míticos celtas

los míticos celtaEl emperador romano, Julio César, escribía que, en las batallas, sentía más miedo por el poder de los druidas  que por los soldados celtas que combatían contra sus legiones.

Y es que los celtas sabían que todo cuanto habita la tierra está al servicio del ser más perfecto de la creación: el hombre. Ellos supieron conjurar como nadie a todos los seres y a todas  la fuerzas ocultas que viven en los bosques, bajo el agua o entre las piedras, a esas fuerzas que  se agitan con el viento o rugen con las  tormentas y concentrarlas en sí mismos, convirtiéndose en el elemento catalizador capaz de obrar milagros…

 

Ellos son  el pueblo de los espíritus.

 

Que el sendero te enseñe el mejor camino,

Que el viento sople siempre a tu espalda,

Que el sol siempre ilumine tu rostro,

Que la lluvia fertilice tu campo,

Y hasta que nos encontremos de nuevo,

Que la diosa  te guarde 

en la palma de su mano.

Bendición celta

Su mundo literario, a través de la transmisión oral, ha llegado hasta nosotros plagado de magos, duendes, gnomos, hadas y seres mágicos que conocemos gracias a que países como Irlanda o Escocia, al permanecer fuera del alcance del Imperio Romano, emboscados tras las murallas de piedra o en la espesura de sus bosques, pudieron conservarlo como propio, y así lo han mantenido.

 

Los Míticos Celta
LHM

 

 

El vuelo de los cisnes

Conhall era el rey de los fiana, una tribu de guerreros muy valientes que tenían que pasar unas duras pruebas para ser aceptados en esa tribu.

Conhall conoció a una bella mujer y se quedó locamente enamorado, hasta el punto de que se quería casar con ella, así que se vistió con sus mejores ropas para ir a pedir su mano. Cuando llegó a la casa del padre de la bella mujer, Tagd, el padre de Muirné, le dijo que no porque Conhall no tenía unos ancestros prestigiosos, así que decidió raptar a Muirné, ella no se opuso y los dos se fueron. Tagd se enojó mucho y le fue a avisar al alto-rey que se llamaba Conn, Conn envió a su mejor capitán que se llamaba Aed para que fuera a recuperar Muirné, como Conhll no le quiso entregar a Muirné, se desató una batalla terrible, en la que Aed perdió su ojo y Cohall murió.

Después de poco tiempo Muiré dio a luz un pequeño niño que le puso de nombre Denmé, pero Aed quería matarle para vengar la pérdida de su ojo, ella le envió donde su nodriza que se llamaba Bodhmal, que le cuidó hasta que Demné se hizo un joven y después le mandó donde el herrero Luachair para que él le enseñase a manejar las armas, y así lo hizo  Luachair quien le enseñó todo lo que sabía y le dijo que se fuera donde el druida Fingol porque él iba a hacer que perfeccionara lo que ya sabía.

Cuando Denmé iba a la casa de Fingol encontró a un anciano en un río, el anciano estaba pescando pero Demné le preguntó por Fingol y el anciano le dijo que callara, pero Denmé le preguntó por Fingol otra vez y el anciano dijo que casi había atrapado al pez Fintan que era el salmón del conocimiento. Después el anciano le preguntó porqué buscaba a Fingol y Demné le dijo que para que le instruyera en el arte de los druidas, el anciano le dijo que él era Fingol y que le iba a enseñar lo que sabía.

Un día Fingol llegó muy feliz porque había logrado capturar al salmón, y le pidió a Demné que lo cocinara mientras el se purificara, pero le dijo que no lo tocará, pero al salmón se le hizo una ampolla que se reventó y salió un aceite que quemó a Demné. Demné instintivamente se chupó el dedo, Fingol vio eso y le dijo que había sido elegido por el salmón y que había obtenido todos los conocimientos que el salmón tenía, así que ya no le podía enseñar más porque sabía más que él, pero tenía que cambiar su nombre y que a partir de entonces se llamaría Finn.

Finn fue donde los fiana, ahí se encontró con su tío que le dio una lanza, que estaba tapada en la punta y una piel y le acompañaron donde Conn.

Finn le pidió a Conn que le dejara hacer la guardia porque Aillen, como todos los años cuando se acerca el Semain, destruía todos los campos de la gente de Tara, porque le hacían dormir con la canción de la tierra, así que Conn le dejo ser el guardia.

Finn no se quedó dormido porque cuando destapó la punta de la lanza le dio un dolor de barriga y ya no pudo conciliar el sueño, así que Aillen al ver esto desapareció. Cuando la gente se despertó vió que nada se había destruido y Conn le dijo a Finn que le daría cualquier cosa que él le pidiera y Finn le pidió a Conn que le devolviera la fortaleza de Allen que estaba en posesión de Aed, y  Aed accedió a devolvérsela. Finn le pidió también perdón para los fiana  y la  corona del reino que también le fue devuelta y así los fiana recuperaron su fama.

Fuente: Monografias

 

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