El Encuentro

En 1453, con la toma de Constantinopla por los turcos, el camino hacia Oriente quedó vedado para las naciones europeas que comerciaban con las preciadas especias, más valiosas entonces que el propio oro. La búsqueda de nuevas rutas para llegar al otro extremo del mundo y poder continuar con aquel comercio milenario desencadenó un tiempo de inesperados encuentros e insólitos descubrimientos.