Núñez de Balboa -El Mar del Sur-
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Nuñez de Balboa – El mar del Sur-

Con la llegada de Núñez de Balboa al Mar del Sur, se cumplía la meta soñada por todos los navegantes desde que se iniciaron los viajes hacia el Oeste del mundo: encontrar el paso a la tierra de las especias.

En abril del año 1511, Vasco Núñez de Balboa era la única autoridad en la región del Darién. Fernández de Enciso y Diego Nicuesa habían partido de Santa Maria la Antigua.  

Durante los siguientes tres años en los que duró su gobierno, Balboa se dedicó a organizar la ciudad de Santa Maria la Antigua, trajo hasta allí a las gentes de Nicuesa que habían quedado en Veragua, ensanchó sus exploraciones, estableció buenas relaciones con las tribus de las tierras del istmo continental, estableciendo acuerdos con varios caciques de la zona, entre ellos, Chima, a quien prometió ayuda contra sus enemigos. El cacique se bautizó, adoptando el nombre de Fernando, el rey de España y para sellar el acuerdo entregó a Balboa a su hija Anayansi, que se convertiría en su fiel compañera  hasta el día de su muerte.

Tal como había prometido, luchó contra los enemigos de Chima, quien le pidió atacar al cacique Comogre que, sin embargo, recibió muy bien a los españoles, aceptando la religión cristiana y bautizándose con el nombre de Carlos.


Fue precisamente el hijo de Comagre, Panquiaco, quien aconsejó a los españoles que fueran a buscar el oro donde abundaba, que era en las tierras de Pocorosa y Tubanamá, cerca de la mar que estaba al Sur.


No se sabe la razón por la cual Balboa no emprendió la jornada del descubrimiento de la Mar del Sur al recibir la noticia en 1511 y esperó dos años para hacerlo. 

Hasta 1513, Balboa tuvo que regresar de una de sus incursiones por la selva, pues supo que en Santa María la Antigua se preparaba una sublevación de los caciques que finalmente pudo sofocar. Pese a todo, la situación de la colonia era mala: los vecinos decidieron procurarse ayuda, construyeron un pequeño bergantín y gran número de ellos dejaron la ciudad, en donde solo quedaron ciento sesenta españoles. 

Tal vez fue recibir la noticia de que iba a nombrarse un gobernador titular -él era interino- la razón por la que Balboa decidió lanzarse al descubrimiento del otro mar, pensando sin duda que era su gran oportunidad para su propio ascenso.

Desde Santa Maria, 92 soldados y dos sacerdotes viajaron con Balboa hasta Puerto Careta. Tras varios días de marcha por la selva, y de enfrentamientos con otras tribus que les salieron al paso, finalmente, el 25 de septiembre, a las seis de la mañana, Balboa se dispuso a subir a la cima de una montaña; los guías le indicaron el lugar desde el cual podría ver el otro mar.

Andrés de Valderrábano, escribió luego en su diario: “Y en martes veinte y cinco de aquel año de mil e quinientos y trece, a las diez horas del día, yendo el capitán Vasco Núñez en la delantera de todos los que llevaba por un monte raso, vido desde encima de la cumbre del la Mar del Sur antes que ninguno de los cristianos compañeros que allí iban”.

Emocionado y lleno de entusiasmo, llamó entonces al resto de sus hombres para que contemplaran la maravilla y, a continuación, procedió a tomar posesión en nombre de los reyes de Castilla. 

Núñez de Balboa -El Mar del Sur-Los españoles descendieron hasta la costa y acamparon en Chape. Cuando todos estuvieron reunidos, el 29 de septiembre, fiesta de san Miguel Arcángel, se preparó la ceremonia de la toma de posesión. Balboa seleccionó a veintiséis hombres y partió con ellos hasta la misma orilla del mar. Todos se vistieron con las mejores galas de combate.

Sentados en la playa esperaron el mejor momento y cuando la marea estuvo alta,  Núñez de Balboa se puso la coraza y el yelmo, tomó el estandarte en la mano derecha y con la espada desnuda en la izquierda se adentró algunos pasos hasta que el agua le llegó a las rodillas. Luego empezó a pasear de un lado para otro diciendo: “Vivan los muy altos e poderosos señores reyes don Fernando e doña Juana, Reyes de Castilla e de León, e de Aragón, etc. en cuyo nombre e por la corona real de Castilla tomo e aprehendo la posesión real e corporal e actualmente destas mares e tierras, e costas, e puertos, e islas australes”.

Preguntó desafiante si alguien se oponía a aquel acto, pero nadie replicó. A continuación preguntó si estaban dispuestos a defender con sus vidas la posesión por los reyes de Castilla de aquel inmenso mar, a lo que todos contestaron afirmativamente.

El escribano Valderrábano anotó los veintiséis nombres de los presentes; 
en cabeza, y figurando para siempre, se escribieron los nombres de 
Vasco Núñez de Balboa y Francisco de Pizarro. 

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Anayansi

Fuentes:

*RAH: Vasco Núñez de Balboa

*Un océano para los reyes de España

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