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Pedrarias Dávila -Los nuevos horizontes-

Pedrarias Dávila, durante los últimos años de su vida, a pesar de su avanzada edad y de sus muchas enfermedades, desarrolló una intensa actividad. La ciudad de Panamá se convirtió en el centro de las exploraciones que partían tanto hacia el norte como hacia el sur del continente.


Con el fin de encarar sus nuevas conquista hacia las tierras que pudieran ofrecerse al otro lado del nuevo mar, Pedrarias, a pesar de las malas condiciones del lugar en la costa en donde recalaron los barcos, funda la Ciudad de Panamá el 15 de agosto de 1519, a la que llamó Nuestra Señora de la Asunción de Panamá.

Un año después, en septiembre de 1520, Pedrarias fue confirmado en el cargo como gobernador de Castilla del Oro, por muerte de su sustituto en la travesía desde España. Pedrarias se sometió a juicio de residencia del que salió indemne, y…

Comenzaban las incursiones a través del Mar del Sur

Y fue en 1522 cuando Pascual Andagoya, desde el golfo de San Miguel, partió hacia el sur e hizo su conocida expedición a Chochama, en el territorio de la actual Colombia. Allí sufrió un percance grave que pondría en juego su vida y regresó a Panamá, donde habló a Pedrarias de la existencia de un territorio de grandes riquezas al que llamaban “Virú”. Pedrarias, siempre atento a cada nueva posibilidad, según dice el mismo Andagoya:

“me rogó que diese la jornada a Pizarro y Almagro y al P. Luque, que 
eran compañeros, porque tan gran cosa no parase de seguirla”. 
“y ansí Pedrarias y ellos tres, que fueron cuatro, 
hicieron cada uno compañía por su cuarta parte”. 
Pedrarias Dávila -Los nuevos horizontes-
Castilla del Oro

Pedrarias se asoció a estos nuevos exploradores contribuyendo con una ternera. Años más tarde, en 1527, la sociedad quedaría resuelta tras recibir Pedrarias la visita de Almagro, quien le solicitó su contribución para continuar la conquista del que ya era denominado, Perú. 

Ambos se entrevistaron en presencia de Fernández de Oviedo, quien dejó testimonio de la entrevista. Pizarro había quedado en la isla del Gallo y solicitaban refuerzos. Pedrarias ante la petición, acusó a sus socios de causar desórdenes y muertes, a lo que Almagro contestó:

“Pagad, si queréis gozar de esta empresa, pues que no sudáis, ni trabajáis en ella, ni habéis puesto en ello sino una ternera que nos disteis al tiempo de la partida, que podría valer dos o tres pesos de oro, o alzad la mano del negocio”.

Pedrarias pretendía cuatro mil pesos por salirse del negocio. Almagro le ofreció quinientos y al fin convinieron en zanjarlo todo por mil. 


Mientras tanto, el capitán Gil González Dávila y el piloto Andrés Niño, quienes habían llegado a Acla en 1520 con doscientos hombres para continuar la empresa de Nuñez de Balboa, consiguieron zarpar en enero de 1522 desde la isla de las Perlas con rumbo norte, llevaban cuatro naves para descubrir las nuevas tierras y un posible estrecho interoceánico en la costa norte de Panamá. Pedrarias consiguió ser aceptado como socio y de esa expedición resultó el descubrimiento de Nicaragua.

González Dávila, considerándose el descubridor, pretendió que se le concediera el gobierno del nuevo territorio, pero Pedrarias reaccionó y, al no poder ir en persona por causa de alguna de las muchas enfermedades que padecía, envió a Francisco Hernández de Córdoba.

Pedrarias Dávila -Los nuevos horizontes-
Sello conmemorativo

Este cumplió sus órdenes. Partió de Panamá en 1523 al frente de una gran armada, recorrió parte de la actual Costa Rica y Nicaragua y fundó en 1524 la población de Bruselas, en el golfo de Nicoya, le siguieron las de Granada, a orillas del lago de Nicaragua; León a orillas del lago Xolotlán, donde se instaló la capital del territorio, y Segovia, donde construyó una fortaleza. Repartió los indios e inició exploraciones periféricas, entre las que destacó una que descubrió el río San Juan o Desaguadero, a la salida del lago de Nicaragua. Tuvo lugar el inevitable enfrentamiento entre Hernández de Córdoba y González Dávila, este último salió mal parado por la aparición de los hombres de Hernán Cortés que iban anexionando territorios desde el recién conquistado imperio azteca.

Hernández de Córdoba, por su parte, como ya había hecho González Dávila, pretendió erigirse gobernador de la provincia que había conquistado. Pedrarias montó en cólera y preparó una gran fuerza para ir contra el rebelde. Al frente de ella, con sus ochenta y seis años, partió de Panamá en enero de 1526. Hernández de Córdoba se entregó candorosamente a Pedrarias, quien le apresó e inició un proceso por traición, en el que resultó culpable.

Pedrarias ordenó que fuera degollado en la misma ciudad que había fundado. Hernández de Córdoba murió decapitado en la plaza mayor de León la Vieja en julio de 1526.

El primer gobernador de Castilla del oro, Pedro Arias Dávila resultó antipático a todos los cronistas, quienes se recrearon en contar su desmesurada ambición, sus hurtos, trapisondas y crueldades. Gonzalo Fernández de Oviedo, que le trató largamente le consideró un modelo de vicios y una verdadera maldición para sus gobernados.


 

Otras entradas de Pedrarias Dávila:

Pedrarias -El hombre sin miedo-

Pedrarias Dávila -El hombre cruel-

Pedrarias Dávila -En Nicaragua-

La Vieja Panama

 

Fuente: RAH -Pedro Arias Dávila- Manuel Lucena Salmoral

 

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