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El tiempo de los judíos -El legislador-

 

Moisés, el hombre que hablaba  con Dios 

Para científicos y arqueólogos, uno de los mayores enigmas que contiene la Biblia es el paradero del Arca de la Alianza, el lugar en donde fueron depositadas las tablas que Moisés  bajó del monte Sinaí con las preceptos más completos y únicos que jamás se hubieran escrito y con las exactas instrucciones para construir el lugar donde dichas leyes debían ser guardadas.

Ese Arca, de impresionantes poderes, combatió en primera fila en las batallas de los judíos hasta que fue guardada en el Santa Santorum, el lugar central y más sagrado del primer templo de Jerusalem, construido por Salomón en el año 955 a. C. y destruido por los ejércitos de Nabucodonosor en el año 587 a.d.C.

Sin embargo, nada se sabe del Arca. Desde el año 620 a. C. en la Biblia no se la vuelve a mencionar, y su paradero, buscado hasta la obsesión, resulta desconocido a pesar de que han pasado milenios.

Pero las leyes divinas están escritas en los cinco libros de la Biblia, dictadas por Moisés e inspiradas por Dios, donde han prevalecido contra viento y marea, conservando la pureza de las intenciones por encima de las incontables traducciones, de los múltiples idiomas utilizados, de indagaciones, interpretaciones o disquisiciones.

Lo esencial de su contenido, el espíritu inspirador, yace dentro del Arca de la Alianza en algún lugar inaccesible, representando la fuerza suprema sobre la que se sustenta la sabiduría que entraña la Biblia.

 

Llamamiento y misión de Moisés

3 Apacentaba Moisés el rebaño de su suegro Jetro, sacerdote de Madián, y condujo el rebaño al extremo del desierto y llegó a Horeb,° monte de ’Elohim.
2 Entonces el ángel de YHVH se le apareció en una llama de fuego en medio de la zarza.° Y él miró, y vio que la zarza ardía en el fuego, pero la zarza no se consumía.
3 Y dijo Moisés: Me desviaré para observar esta gran aparición de por qué no se consume la zarza.
4 Vio YHVH que se desviaba para observar, y ’Elohim lo llamó de en medio de la zarza, y le dijo: ¡Moisés! ¡Moisés! Y él respondió: ¡Heme aquí!
5 Entonces dijo: No te acerques aquí, quita las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás es suelo santo.°
6 Y añadió: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Entonces Moisés ocultó su rostro, porque tuvo temor de contemplar a ’Elohim.
7 Luego dijo YHVH: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor por causa de sus opresores, porque conozco sus padecimientos.
8 Descenderé, pues, para librarlo de mano de los egipcios y para hacerlo subir de ese país a una tierra buena y ancha, a una tierra que fluye leche y miel,° al lugar del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.
9 Y ahora, he aquí el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.
10 Ahora, pues, ¡anda! Te envío a Faraón: ¡saca de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel!
11 Respondió Moisés a ’Elohim: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?
12 Él dijo: Porque Yo estaré contigo, y ésta será la señal de que te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a ’Elohim sobre este monte.
13 Dijo Moisés a ’Elohim: Cuando vaya a los hijos de Israel, y les diga: El Dios de vuestros padres° me ha enviado a vosotros, y me digan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les diré?
14 Respondió ’Elohim a Moisés: YO SOY EL QUE SOY.° Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY° me ha enviado a vosotros.
15 Dijo además ’Elohim a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: YHVH, el Dios de vuestros padres, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Éste es mi Nombre para siempre jamás, y éste es mi memorial de generación en generación.
16 Ve, reúne a los ancianos de Israel, y diles: YHVH, Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, se me apareció, diciendo: En verdad os he visitado y he visto lo que se os hace en Egipto.
17 Y he dicho: Os haré subir de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel.

18 Y ellos atenderán a tu voz. Luego entrarás tú, y los ancianos de Israel ante el rey de Egipto, y le diréis: YHVH, Dios de los hebreos, se nos ha aparecido. Ahora pues, permite que hagamos camino de tres jornadas por el desierto, y ofrezcamos sacrificios para YHVH nuestro Dios.

19 Sin embargo, Yo sé que el rey de Egipto no os dejará partir, sino forzado° por mano poderosa.
20 Extenderé entonces mi mano, y haré que Egipto sea golpeado con todos mis prodigios que haré en medio de él, y después de esto, os dejará ir.
21 Además haré que este pueblo halle gracia ante los ojos de los egipcios, y sucederá que cuando partiereis, no os iréis vacíos,
22 sino que cada mujer pedirá a su vecina y al huésped de su casa objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y los pondréis sobre vuestros hijos e hijas, y así despojaréis a los egipcios.°

3.1 También llamado Sinay, lugar de revelación de Dios. 3.2-10 →Hch.7.30-34. 3.5 Es decir, lugar donde está la presencia de Dios. 3.8 Tierra que fluye leche y miel. Nombre simbólico de la tierra prometida a los hijos de Israel. 3.13 →Ex.6.2-3. 3.14 Heb. ehyeh asher ehyeh = Seré el que Seré. →Ap.1.4,8. 3.14 Heb. ehyeh. Mismo caso, ver nota anterior →Jn.18.5-6.

 

Fuente: Biblia Hebraica Stuttgartensia

 

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