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Viento en popa

 

Viento en Popa
Tripulación del «Green Dragon»

Era doce de octubre del veinte veinte,
Día de la Hispanidad.
Cinco muchachas valientes
Una aventura pretenden a cabo llevar.
Ellas son supervivientes,
Supervivientes del gran mal
Que el cáncer puede ocasionar.
El «Green Dragon» las espera
Nada menos que en la ría,
En la ría de Bilbao
Allá van ellas bien equipadas
Para el «Reto Pelayo Vida» surcar
La primada covid-vasca
Bajo el Puente Colgante espera
La llegada del velero que con ellas
Al bravo mar Cantábrico va.
Agitando sus brazos
Con voces de tenor y de tiples
El nombre de Nuria se oye entonar,
¡Qué emoción!
Banderas y toallas a color
De los balcones de Satistegui se ven izar
Para también saludar a esa vela negra
Que zarpa para su aventura iniciar.
Ese bravío mar, los dientes les hará rechinar.
Frío, lluvia, marejada sin par,
Olas de ocho metros, la proa les hace elevar,
Quién dijo miedo, aquí habrá que bregar.
Todo el equipo a una logra al Atlántico llegar.
Baiona les espera para una avería reparar.
Después de la tempestad viene la calma,
Eso no puede fallar,
Pero las orcas hacen su aparición
Y el peligro de cerca vuelven a percibir.
De pronto un maravilloso arco iris
La naturaleza les hace admirar
¡Adelante chicas! Que esto lo vamos a lograr.
La primera escala a los cinco días,
En Cádiz consiguen atracar.
Un cielo azul les recibe
Con el color y la alegría
Que Andalucía sabe brindar.
¡Oh, Cielos!
Mitad del sueño hecho realidad
Optimists, Grumetes, Snaips, Vorians
En regata con ellos el «Dragón» a concursar va
Allí también el buque insignia
Juan Sebastián Elcano les recibirá.
De nuevo la proa enfila a la mar y
El estrecho de Gibraltar debe atravesar
No sin dificultad para el Mediterráneo penetrar.
En el puerto de Cartagena
A la expedición reciben las sirenas
Las sirenas que los barcos de la Armada hacen sonar
Haciendo los honores que la hazaña merece
Con la consiguiente emoción de la Cartaginense
Que en el Volvo 70 entre la tripulación se encuentra.
Es Valencia el próximo puerto donde atracar
Así que no podía faltar
El suegro de Nuria, en la bahía esperando está
Orgulloso de la aventura que la nuera valiente
A término llevará en su próxima y última etapa
Que en el puerto de Barcelona concluirá.
Allí la familia catalana sus vítores y aplausos les regalarán,
Y aquí señores acaba la historia tras la que están nuestras protagonistas
Pletóricas y agradecidas de vivir esta oportunidad.
CAA. IX 2020

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