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Era… Praga

 

Archivo de LHM

Y de repente allí estaba Praga, culta, magnífica con sus casas modernistas y Kafka y el río con sus puentes y el negro de las figuras que duermen de pie sobre el puente tétrico, atravesado siempre  por  absurdos paseantes que compran collares de un euro para la fiesta de fin de año y estaban los bares de copas con taburetes de mimbre y el sonido de la música exuberante y mística detrás de las puertas de cualquiera de sus cientos de iglesias. Y Kafka…, siempre Kafka en su casita de Lilliput junto al castillo y las botellitas de Anita y las piedras sonoras de la calle empinada que resbalaba por las gotas de lluvia y Saro que ya está muerta. Eso era Praga hermosa y culta, siempre culta, con sus miles de judios enterrados detrás de las viejas rejas y lápidas y era los rostros angulosos y serios sobre las fachadas de aquellos edificios tan sólidos, tan asentados sobre el asfalto envejecido y su reloj, sí, su reloj, capaz de atraer todas las miradas de sorpresa de los turistas. Porque en Europa sólo hay turistas, solo trabajan los camareros y los jefes de recepción. Europa es un circo de historia, llena de historias que cabalga vieja y convertida en millones de granitos de café que se saborean, sorbo a sorbo, bajo los parasoles de los bares a la sombra de los plátanos, de los pinos, los sauces que cuelgan sobre los ríos de aguas verdes y opacas de tanta sangre vertida, en donde se reflejan sus catedrales, conventos, palacios y caserones entre las risas de quienes la visitan en pantalones cortos con calcetines de rayas. 

Europa es bella, si en tiempos de paz, es bella, pero ay de las guerras que mantienen los hijos del hombre cuando sienten que sus espaldas están cubiertas, son guerras de vanidad, maldad, envidia, pasiones, orgullo pero sobre todo de poder y de ignorancia.

Y un perro ladró sobresaltando el silencio de aquella noche oscura, en la que solo se oía soplar un viento ligero entre las paredes de la vieja ciudad.

2 comentarios en “Era… Praga”

  1. Qué malos son los pecados capitales “y sobretodo el poder y mucho más la ignorancia”. Pero Praga, !!!que maravilla!!!

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