Los ecos de Quevedo en el siglo XXI
Cuatro siglos más tarde de que Francisco de Quevedo escribiera su «España defendida», como una profecía autocumplida, sus lamentos se han convertido en auténtico llanto. Pero también en la oportunidad de sacudirnos por fin el agotamiento que supuso para España, derramarse gota a gota sobre aquel inmenso Mundo Nuevo que recibió de la mano de sus hijos cuanto tenía:…

del Nuevo Mundo hasta la consolidación de la Civilización Hispanoamericana—. Bajo su sombra caben reyes y reinas, conquistadores y misioneros, navegantes y sabios, mujeres valientes y pueblos originarios cuyas lenguas, dioses y costumbres se entrelazaron con los recién llegados. Caben ciudades fundadas con sangre y esperanza, choques y abrazos, heridas y mestizajes, gentes que, al encontrarse, mezclaron su destino para siempre.