Piratas

Fueron la sombra del Imperio español en el mar. Corsarios, saqueadores y aventureros al servicio de otras coronas asaltaron galeones, incendiaron ciudades y pusieron a prueba la resistencia del Nuevo Mundo. Pero nunca pudieron con el Imperio: sus rutas, sus plazas y su alma sobrevivieron al embate de la codicia y la inmisericordia.