El imperio Inca -Tahuantinsuyo-
Tawantinsuyu —“Las cuatro partes unidas”— no fue solo un territorio, sino una manera de entender el mundo. En él el poder político, lo sagrado y el orden cósmico formaban un mismo tejido. El imperio inca fue un Estado profundamente religioso y cuidadosamente estructurado, nacido de la montaña y adaptado a ella, sostenido por el trabajo…

del Nuevo Mundo hasta la consolidación de la Civilización Hispanoamericana—. Bajo su sombra caben reyes y reinas, conquistadores y misioneros, navegantes y sabios, mujeres valientes y pueblos originarios cuyas lenguas, dioses y costumbres se entrelazaron con los recién llegados. Caben ciudades fundadas con sangre y esperanza, choques y abrazos, heridas y mestizajes, gentes que, al encontrarse, mezclaron su destino para siempre.