Melchor Cano -Razón y Fe-
Melchor Cano, de la Orden de Predicadores, fue el teólogo que sistematizó las fuentes de la autoridad religiosa, introduciendo un método racional y múltiple para entender la fe. Renovó la Teología escolástica en la Escuela de Salamanca, participó en el concilio de Trento, clave para el catolicismo, con la irrupción de los protestantes, dejando un legado que sigue vivo en la forma de pensar la fe.
Varios lugares se disputaban el honor de ser su patria, sobre todo Tarancón, en la provincia española de Cuenca, donde el historiador Fermín Caballero colocaba su nacimiento tras una prolija investigación. Pero los historiadores no quedaron conformes con su opinión y siguen pensando que es Pastrana, en Guadalajara, su verdadero lugar de origen.
Ingresó en la Orden de los Dominicos en Salamanca, siendo alumno y fiel seguidor de Francisco de Vitoria. Con su entrega al estudio y la polémica valiente, como eminente teólogo, a lo largo de su vida tuvo que enfrentar numerosas y graves cuestiones:
** Fue llamado a participar en la polémica en torno a la licitud de la guerra en el Nuevo Mundo contra los naturales, que ocasionó la llamada controversia de Valladolid. En ella participó en una primera serie de reuniones, celebradas en el colegio de San Gregorio de dicha ciudad, en agosto de 1550, donde se oyó a los contrincantes, Sepúlveda y Bartolomé de las Casas. La decisión se dejó para una segunda sesión en abril de 1551. Pero, para esta segunda sesión, Cano ya no estuvo presente, pues en enero de aquel año había partido para Trento. No es difícil imaginar su postura, pues era coincidente con la de sus hermanos en religión y decididos opositores a las guerras de conquista, Vitoria y Soto.
** En plena Reforma Protestante, Melchor Cano se destacó por su defensa de la ortodoxia católica. Participó activamente en el Concilio de Trento y escribió diversos dictámenes para rebatir las doctrinas luteranas y calvinistas. Sostuvo que la teología católica no debía basarse únicamente en la Sagrada Escritura, sino también en la tradición y la interpretación de los Padres de la Iglesia.
** También se enfrentó a serias polémicas con el papa Paulo IV debido a su apoyo a la Corona española y su independencia con respecto a Roma, siendo acusado de menospreciar la autoridad pontificia.
Sin duda, fue uno de los grandes teólogos de la Escuela de Salamanca, heredero fiel del método crítico de Francisco de Vitoria. Aunque no escribió directamente sobre América, Cano aportó los principios teológicos y jurídicos que guiaron a la Corona y a los misioneros en la organización del Nuevo Mundo. Su obra De Locis Theologicis fortaleció la idea de que la conquista debía someterse a la justicia, la razón y la moral cristiana, defendiendo que los pueblos indígenas tenían derechos naturales que la monarquía española debía respetar y proteger. Así, Cano es parte del núcleo intelectual que hizo posible una legislación pionera para su época, como las Leyes Nuevas, y los debates que frenaron abusos en nombre de la fe y la Corona.
Con su talante crítico y su espíritu moral, muy en línea con la conciencia que alimentó la acción española en América, Cano defendió la primacía de la razón frente a la obediencia ciega:
“Non enim verum est quod in his locis docetur, omnia quae Papa dicat esse tenenda, etiam si rationi repugnent…”
(“No es verdad lo que aquí se enseña, que todo lo que diga el Papa deba aceptarse, aunque sea contrario a la razón…”)
— De Locis Theologicis, Locus I, c. V.

Esa defensa de la razón frente al poder absoluto resume su legado: una fe sometida a la justicia, la conciencia y la verdad, capaz de encauzar incluso la empresa de la conquista hacia principios morales inéditos para su tiempo. Melchor Cano, desde la cátedra y la polémica, encarnó el espíritu crítico de la Escuela de Salamanca, sosteniendo que la verdadera autoridad no se impone, sino que se razona.
Fuentes: RAH: Melchor Cano
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