Francisco de Vitoria y las Indias
- El príncipe o gobernante tiene el derecho de declarar la guerra, pero su primera obligación es buscar la paz y evitar el conflicto. Solo cuando todas las vías pacíficas hayan fracasado, y exista una ofensa grave contra el bien común, se puede recurrir a la guerra.
- No basta la diferencia de religión o conveniencia económica. Vitoria define las causas que legitiman la guerra según la ley de gentes (ius gentium) y la ley natural:
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- La defensa de los inocentes frente a agresiones o violencias graves.
- Restitución de bienes usurpados o reclamaciones legítimas.
- Sanción a los que cometan crímenes atroces (por ejemplo, sacrificios humanos).
- El objetivo de la guerra debe ser restaurar la justicia y la paz, no la conquista, el saqueo o la imposición de la fe. La intención moral es tan importante como la causa misma.
- Antes de iniciar hostilidades, debe haber un preaviso formal al enemigo, permitiéndole rectificar o llegar a un acuerdo. Durante el conflicto, se exige moderación: no atacar a civiles, tratar a los prisioneros con humanidad y limitar el daño a lo estrictamente necesario para restablecer la justicia.
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Aunque Vitoria nunca viajó a América ni fue consejero directo del