Yumbé y la tierra del chocolate
«…guardan las almendras e las tienen en el mismo aprecio e estimación que los cristianos e otras gentes tienen el oro e la moneda; (…) pues que por ellas compran todas las otras cosas. En aquella provincia un conejo vale diez almendras de estas, e por cuatro almendras dan ocho pomas o nísperos, (…) y…

del Nuevo Mundo hasta la consolidación de la Civilización Hispanoamericana—. Bajo su sombra caben reyes y reinas, conquistadores y misioneros, navegantes y sabios, mujeres valientes y pueblos originarios cuyas lenguas, dioses y costumbres se entrelazaron con los recién llegados. Caben ciudades fundadas con sangre y esperanza, choques y abrazos, heridas y mestizajes, gentes que, al encontrarse, mezclaron su destino para siempre.