Juan Díaz de Solís y el Río que lo devoró
Desde que Colón abrió al mundo el océano occidental, la raya de Tordesillas pasó a convertirse en una frontera viva. Sobre ella se medía el pulso entre Fernando el Católico y Manuel I el Afortunado, cada uno estirando el mundo hacia su lado, convencido de que el meridiano podía ser tan elástico como los mapas…
