Francisco de Bobadilla -Gobernador-
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Francisco de Bobadilla -Gobernador-

“Se comisiona a Francisco de Bobadilla para averiguar qué personas se han levantado contra la Justicia en la isla Española y proceder contra ellas según derecho”

Del llamado por la Historia «enemigo de Colón», Francisco de Bobadilla, no se sabe su lugar ni la fecha de su nacimiento. La primera noticia que se tiene sobre él, data de 1480, cuando figura como comendador de la Orden de Calatrava en Auñón, una pequeña localidad situada en la provincia de Guadalajara.

Gracias al historiador dominicano Marino Icháustegui, en los últimos años del siglo XX, se ha podido distinguir, entre los varios personajes con el mismo nombre, quien de ellos fue el Francisco de Bobadilla, enviado por los Reyes Católicos en el año 1500 a la isla de La Española. Este hombre viajó con el encargo de cerciorarse sobre la conducta y los actos que se estaban llevando a cabo en la isla y que habían causado gran consternación en la Corte. Su mandato era averiguar y hacer la justicia que correspondiera.

Se sabía que la colonia pasaba por serias dificultades:

Las gentes que viajaron con Colón con el ánimo de colonizar las nuevas tierras carecían de casas donde refugiarse, de alimentos, ropas, remedios medicinales … Colón había escrito sobre ello a los reyes solicitando vituallas para el mantenimiento de los colonos y mercedes para aquellos que le ayudaban. En poco tiempo, esos mismos colaboradores acabarían enfrentándose con él. Por su parte, quienes ejercían cargos por designación real, entre ellos Bernardo de Boyl, redactaron un memorándum de agravios: Colón había resultado ser un pésimo administrador y un desalmado impartiendo justicia, tanto con los colonos como con los indígenas.

Por aquel entonces, de los 1600 hombres que, entre el segundo y tercer viaje, se habían trasladado hasta el Nuevo Mundo, solo quedaba 330. Algunos regresaron, pero casi todos habían muerto, por enfermedad o por enfrentamientos con los indígenas.

Los Reyes Católicos, el 21 de mayo de 1499, nombraron a Francisco de Bobadilla, juez pesquisidor y gobernador de las Indias, en sustitución de Cristóbal Colón.

Pero la marcha de Bobadilla se demoró un año más, en espera de que llegaran nuevas noticias que contradijeran lo oído hasta entonces en torno a los desórdenes en las islas antillanas. No fue así, sino que, al contrario, llegaron quejas y alegaciones muy poco halagüeñas sobre lo que estaba ocurriendo.


Francisco de Bobadilla llegó a la isla en agosto de 1500, actuando enseguida de manera expeditiva. Colón estaba fuera de la ciudad y tuvo que ser requerido enérgicamente para que se personase ante el pesquisidor. A su llegada, a finales del mes de septiembre, fue detenido inmediatamente, encadenado y recluido en la fortaleza.

Durante mucho tiempo, nada se supo sobre lo que pasó en aquel encuentro entre Bobadilla y Colón; cuáles fueron las acciones, que se realizaron, cómo fue enjuiciado el Almirante para tomar aquellas medidas tan drásticas en torno a su persona y la de sus familiares que, sin duda debieron crear gran desconcierto.

Dice el cronista de la época, Antonio Herrera, en torno a esos hechos:

«…quando echaron los grillos al Almirante,
no se hallava presente quien por
su reverencia y compasión se los echasse,
sino que fue un cocinero suyo, desvergonzado».

A principios de octubre de ese mismo año, zarparon las carabelas con los hermanos Colón, detenidos para comparecer ante los reyes. Estos, al enterarse los de la situación del Almirante, con gran pesar, mandaron su inmediata libertad, pero no volvieron a reponerle en sus cargos y privilegios, pues Francisco de Bobadilla continuó siendo gobernador de La Española hasta la llegada de Nicolás de Ovando, que se produjo dos años más tarde.

Francisco de Bobadilla ocupó el cargo de gobernador desde su llegada a La Española.

mo se llevó a cabo la administración, ha sido muy controvertido, con autores a favor y en contra. Tanto fray Bartolomé las Casas, como Hernando Colón fueron muy críticos con su manera de actuar, pero ambos siempre fueron elogiosos con el Almirante. Lo cierto fue que con la llegada de Nicolás de Ovando y tras tomarse juicio de residencia a Bobadilla, del cual no salió mal parado, este emprendió el viaje de regreso a la península en julio de 1502. La desgracia fue que la flota en que viajaba se vio arrastrada por un huracán devastador que destruyó barcos y tripulantes.

Entre los fallecidos estaba Francisco de Bobadilla.

Durante mucho tiempo se creyó que la documentación relativa al Juicio de Colón había desaparecido en aquel desafortunado naufragio, sin embargo, en fechas recientes, la historiadora Isabel Aguirre encontró en el archivo de Simancas documentos que explican la casi totalidad de lo acontecido.

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