El Pan Casabe -Alimento de la conquista-
No tiene el prestigio adquirido por el chocolate, la papa o el tomate como productos traídos de América capaces de cambiar una cultura, pero el casabe fue uno de los alimentos más importantes de la América prehispánica y, paradójicamente, uno de los mayores legados indígenas a la expansión española en el Nuevo Mundo.
El casabe era un pan elaborado con harina de yuca, alimento básico de numerosos pueblos indígenas del Caribe y del norte de Sudamérica. Gracias a su extraordinaria capacidad de conservación, fue adoptado por los españoles y se convirtió en una de las principales provisiones de navegantes, conquistadores y pobladores durante los primeros siglos de presencia española en América.
Lo elaboraban principalmente pueblos de tradición arahuaca: Taínos, Caquetíos, Añú y numerosos pueblos amazónicos. La técnica era tan eficaz que se difundió por gran parte de América tropical. En ocasiones se ha supuesto un origen africano del casabe. Sin embargo, la evidencia histórica apunta en sentido contrario: fueron los portugueses quienes lo introdujeron posteriormente en algunas regiones africanas tras conocerlo en Brasil.
El pan casabe se elaboraba a partir de la yuca amarga (Manihot esculenta-mandioca), una raíz rica en almidón. A diferencia del pan de trigo europeo no llevaba levadura, no se horneaba, era fino y circular y podía conservarse durante meses.
Debido a que la yuca amarga contiene sustancias tóxicas, debía prepararse cuidadosamente. Los indígenas arrancaban la raíz; la rallaban; exprimían el jugo venenoso mediante un tejido tubular llamado sebucán; tamizaban la harina obtenida; la extendían sobre una plancha caliente; y formaban grandes tortas delgadas. El resultado era un pan seco, resistente y muy nutritivo.
Desde el primer momento de la llegada al Nuevo Mundo se habla de este alimento.
El propio Colón en su primera carta lo menciona como alimento de los indígenas con el que, entre otros, fue obsequiado en la isla de la La Española. Él lo nombra, pan caçabí.
Por su parte, el cronista Pedro Martir de Anglería, humanista convertido en el adalid del Nuevo Mundo, situado en el entorno regio español incluso antes de 1492, recopilo gran cantidad de información de primera mano sobre las tierras recién descubiertas y sus poblaciones. Fue el primer escritor en dar cuenta de cuantas novedades se encontraban y en difundir el conocimiento por Europa en sus famosas crónicas en latín, tituladas De Orbe Novo Decades, redactadas entre 1494 y 1526. Él ya hablaba del pan casabe.
Otro relevante cronista de la primera época, Gonzalo Fernández de Oviedo, quedó impresionado por este alimento. En su Historia general y natural de las Indias destacó especialmente su duración y utilidad. Lo consideraba un pan excelente para las Indias porque podía conservarse largo tiempo sin corromperse, algo fundamental en una época sin sistemas de refrigeración.
Pero no solo se halló este pan en las islas, enseguida se encuentra también en lo que
se dio en llamar la Tierra Firme.
Muy pronto los españoles adoptaron el casabe como alimento habitual por varias razones:
En muchas regiones tropicales el trigo no se cultivaba bien, la harina europea escaseaba, y el bizcocho traído de España terminaba deteriorándose. El casabe resolvía todos esos problemas. Por ello pasó a formar parte habitual de las expediciones de conquista, travesías marítimas, presidios, ciudades recién fundadas. Muchos conquistadores sobrevivieron gracias a él.

El casabe fue para el Caribe lo que el pan de trigo fue para Europa.
Cuando los cronistas hablan del «pan de la tierra», muchas veces se están refiriendo precisamente a este alimento que durante siglos, alimentó a pueblos indígenas, navegantes, soldados, misioneros y colonos. Aunque hoy apenas ocupa un lugar secundario en los relatos sobre los productos americanos, fue uno de los alimentos que hicieron posible la vida cotidiana en amplias regiones del Nuevo Mundo. Sin él, la historia de la expansión española en América habría sido muy diferente
Para saber más: Un alimento fundamental para la vida en América antes y después de la conquista:

