La Tierra de Esteban Gómez -El litoral del Atlántico Norte-
Hay figuras que la historia ha dejado al margen, aunque sin ellas no pueda explicarse el mundo que vino después. Esteban Gómez es una de ellas. Fue piloto de la Casa de Contratación, testigo de los desencuentros de Magallanes y fue protagonista de la mayor exploración del Atlántico Norte del siglo XVI. Su informe alimentó el Padrón Real y permitió a Diego Ribero trazar el mapa más avanzado de su tiempo.
De origen portugués y habiendo ya navegado hasta la India para su rey, según cuentan los cronistas, Estevan Gómez estaba en Sevilla al lado de Fernando de Magallanes el 20 de octubre de 1517. Fue en Valladolid, en febrero de 1518, donde recibía de manos de Carlos I el nombramiento de piloto de la Casa de Contratación. En esa ciudad, a Magallanes se le concedieron los permisos para realizar un viaje de descubrimiento a las Malucas en el que Estevan Gómez participó como piloto de una de las naos, la San Antonio.
Viajó con Magallanes en su búsqueda del estrecho por el cono sur del nuevo continente, hasta que, debido a los muchos problemas que surgieron entre las distintas tripulaciones de las naves que conformaban la flota, provocados por la actitud poco comunicativa de Magallanes en la toma de decisiones, cuando empezaban adentrarse en el estrecho, desertó volviendo a España. Antes de su vuelta, intentó encontrar al depuesto capitán de su nave, Juan de Cartagena, veedor real y al más alto representante de la Corona en la expedición que, como castigo a la rebelión que encabezó, Magallanes lo había dejado abandonado en una isla junto al sacerdote Pedro Sánchez de la Reina. No logró dar con ellos y ya nunca más se tuvieron noticias de los dos hombres perdidos.
Pocos años después, desde la recién creada Casa de la Especiería de La Coruña y bajo los auspicios del financiero Cristóbal de Haro, en palabras del cronista López de Gómara: “en demanda de un estrecho, que se ofreció de hallar en tierra de bacallaos, por donde pudiesen ir a la Especiería en más breve [tiempo]”, emprendió su viaje tratando de hallar un paso por el norte del nuevo continente.
A pesar de que los distintos cronistas no coinciden en el año de la partida del puerto de La Coruña, el viaje tuvo una duración de diez meses y se sitúa entre los años 1524 7 1525.
Tampoco se pusieron de acuerdo historiadores y cronistas en torno a cómo se realizó la travesía si de norte a sur o de sur a norte. En todo caso, Estevan Gómez navegó las costas de los territorios hoy conocidos como las bahías de Chesapeake, Delaware, Long Island y Newport, rebasando Cabo Cod. Recorrió la costa de Terranova, en Canad, probablemente hasta Nueva Escocia o Nueva Brunswick más allá de los 42º de latitud Norte.
Aunque buena parte de estas costas ya habían sido visitadas por otros navegantes con la misma intención de buscar un paso hacia el otro mar, fue Esteban Gómez quien las recorrió en toda su amplitud aportando los mejores datos geográficos. No se obtuvieron beneficios económicos, pero se confirmó la inexistencia de un estrecho septentrional entre los océanos Atlántico y Pacífico.
La información fue incluida rápidamente en el Padrón Real de la Casa de la Contratación, que quedó plasmada en los mapas de Diego Ribero.

El Padrón Real, creado oficialmente por orden de Fernando el Católico, comenzó a realizarse en 1508 con el nombramiento del primer piloto mayor de la Casa de Contratación. Años más tarde, en 1519, se creó la figura del cosmógrafo de hacer cartas y fabricar instrumentos. En 1523 este cargo lo ocupaba el portugués Diego Ribero quien sería encargado de recoger toda la información facilitada tras los importantes viajes realizados en aquella época.
El Padrón Real de Diego Ribero está considerado por muchos historiadores como uno de los primeros mapas científicos, ya que realiza el trazado de América con las medidas de latitud recopiladas por Magallanes y Elcano durante su viaje de circunnavegación del mundo. Además, el mapa incluye curiosas referencias a tierras exploradas por españoles: Tierra de Garay, en referencia a Francisco de Garay; Tierra de Ayllón, en referencia a Lucas Vázquez de Ayllón, y Tierra de Estevan Gómez, en relación a Esteban Gómez.
Al regreso de su viaje de exploración, Estevan Gómez presentó relación a Carlos I, y después de ver frustrado su deseo de comandar una nueva expedición, regreso a Sevilla en donde intentó poner en marcha un proyecto en torno al careado de las naves que viajaban a las indias. Pero, por esas fechas, Pedro de Mendoza preparaba la armada para el Río de la Plata. Este pidió al rey que Estevan Gómez viajara con él. Le fue concedido partiendo con Estevan Gómez para tierras americanas, probablemente como piloto mayor de la armada compuesta por once naves con las que comenzaron la travesía en agosto de 1535.
Después de la fundación de la ciudad de Buenos Aires y de colaborar en las distintas exploraciones en los ríos de la zona, Estevan Gómez encontró la muerte a manos de los indígenas cuando exploraba el Chaco a través de los ríos Paraná y Paraguay.
Sin obtener gloria ni beneficio, su legado quedó grabado en la geografía misma: “Tierra de Estevan Gómez”.
Para saber más: El Padrón Real: cuando España dibujaba el Mundo
