Los pijaos -En el gran río Magdalena-
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Los pijaos -En el gran río Magdalena-

El encuentro de los españoles con los "pijaos" se produce muy temprano, pero el conflicto, que marcó profundamente la historiografía del Nuevo Reino de Granada, se sostuvo durante décadas.
Situación geográfica de los Pijaos en la actual Columbia
Situación geográfica de los Pijaos en la actual Columbia

Los primeros choques se dan a partir de la década de 1530, en el contexto de las expediciones que, viniendo desde el Caribe, empiezan a internarse en los valles del alto Magdalena (actual Tolima y Huila), entrando en territorio pijao. La encabezaron hombres como Gonzalo Jiménez de Quesada, que llegaba desde el Norte y Sebastián de Belalcázar, viniendo del Perú.

 Desde el primer momento hubo por parte de los pijaos resistencia armada, sin que los pactos duraderos fueran posibles, ni el sometimiento rápido.

Los enfrentamientos reales y sostenidos fueron violentos y excepcionalmente difíciles, Bernardo de Vargas Machuca, capitán y autor del primer manual de contrainsurgencia en América llamado Milicia y descripción de las Indias (1599), cuenta que los españoles tuvieron que aprender tecnologías indianas para navegar y sortear los desafíos del gran río y sus afluentes, en lugar del uso de caballos y carabelas.

Los pijaos no eran nómadas sin estructura, sino un nexo entre la región de los Andes y las tierras bajas. Supieron activar alianzas y cerrar corredores que eran clave para el reino. Su fama de ferocidad nace de su capacidad de coordinación, no de una supuesta brutalidad innata. Se relacionaban con panches, yalcones, andaquíes y otros grupos vecinos en un sistema flexible de alianzas y conflictos, actuando como eje de resistencia regional; esa eficacia política fue la verdadera razón de que se les temiera tanto. 

Se habla con mucha frecuencia de que otra de sus características era la antropofagia de estos nativos, ligada al prestigio guerrero. A diferencia de otros casos, esta acusación no es solo retórica, sino coherente entre varias fuentes y contextos que así lo ponen de manifiesto. 

Los conflictos se desarrollan entre 1560 y 1611, convirtiendo a los pijaos en uno de los pueblos más resistentes de toda la América hispánica. Fueron muy temidos por los españoles, quienes los describen como: excelentes guerreros, conocedores del terreno, especialistas en guerra de emboscadas. Durante más de 50 años: los pijaos, protegidos por los espesos bosques, entre cuyos árboles se esfumaban, atacan caminos, haciendas y ciudades, bloquean la comunicación entre Santafé de Bogotá, Popayán, y el camino hacia Quito y el Perú. Esto los convirtió en un problema estratégico, no solo local.


Calarcá
Calarcá

Su líder más conocido fue Calarcá, un jefe pijao cuya eficacia militar lo convirtió en símbolo de la resistencia indígena. Su figura contribuyó a la imagen del “indio feroz” en la historiografía que ha de ser combatido sin tregua. Muere hacia 1577, capturado o abatido en una emboscada- sobre su muerte se han escrito variadas y distintas versiones-. Las crónicas celebran su desaparición como el fin de un gran peligro. Pero la guerra no termina con él. La resistencia pijao permanece hasta los comienzos del siglo XVII, en que se consigue poner fin a la contienda debido a las campañas militares sistemáticas; las epidemias de enfermedades contribuyeron a la desestructuración social de las tribus resistentes.

En 1611, la Corona declaraba pacificado el territorio.

Después de la pacificación, los pijaos no fueron exterminados, pero sí disueltos como pueblo con identidad propia. A diferencia de otros pueblos que mantuvieron cabildos, resguardos, reconocimiento jurídico, los pijaos fueron absorbidos por poblaciones vecinas, mestizados tempranamente e invisibilizados en los registros.


Se sabe que aún existen descendientes en zonas del alto Magdalena que conservan rasgos culturales: la toponimia, los saberes agrícolas, la memoria oral, sobreviven sin el nombre.
Aunque algunos colectivos han intentado su recuperación, el proceso es complejo, debido a que la ruptura fue muy temprana y la documentación es escasa. Por otro lado, la estigmatización sobre su crueldad pesa todavía. Eso hizo que muchas familias ocultaran o negaran ese origen para sobrevivir socialmente. Los pijaos no son un “pueblo desaparecido”, sino un pueblo borrado del relato.

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Milicia y descripción de las Indias
Milicia y descripción de las Indias

Texto completo de Milicia y descripción de las Indias

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