Los Tlaxcaltecas



Tlaxcaltecas
Dios Tlaxcalteca -Códice Borgia-

 

Lo que los españoles encontraron al llegar al territorio
de los tlaxcaltecas
fue un gobierno compartido entre
los señores caciques
de cada señorío que formaban
una especie de federación.

Cada representante gozaba de libertad dentro de su Señorío y tenía que reunirse con los otros para resolver negocios comunes como la guerra, la paz, los límites, las vías de comunicación y las relaciones con otros pueblos. En las campañas militares uno de ellos guiaba al ejército y los demás permanecían en la región. 


Aproximadamente hacia el año 1800 a.C. en el valle central de México, el llamado poblano-tlaxcalteca, había grupos familiares que cultivaban la tierra; vivían de la caza y de la agricultura, cultivaban tomate, maíz, frijol, chile y calabaza. Habitaban en chozas formando aldeas y se comunicaban con el valle de Tehuacán y el golfo de México.

Con el tiempo se fueron agrupando en pueblos. Se cree que fue entre los años 200 a. C. y 700, cuando la civilización mesoamericana alcanzó su máximo esplendor; aumentó más la población y se incrementaron el comercio y la actividad agrícola, al tiempo que, bajo el gobierno de los sacerdotes, se fueron construyendo grandes ciudades planificadas, impulsándose notablemente la cultura. Sin embargo, la atracción del poderoso Teotihuacán hizo que decayeran ciertas regiones de Tlaxcala, otras fueron invadidas por olmecas-xicalancas provenientes de la costa, que se establecieron sin encontrar ninguna resistencia. En esa época los olmeca-xicolancas tomaron Cholula y dominaron la altiplanicie poblano-tlaxcalteca. Más tarde, entre los años 700 y 1100, algunos grupos de toltecas integrantes de otra gran cultura de Mesoamérica, cuyo auge fue posterior a la teotihuacana, se establecieron en Cholula, en Tlaxcala y en sus alrededores.

Tlaxcaltecas
El mítico de las 7 cuevas -origen de las tribus “nahuatlaca”-

 

Fue entre los años 1290 a 1519 cuando tuvo lugar la invasión 
del grupo teochichimeca-tlaxcalteca o texcalteca, 
una de las siete tribus nahuatlacas que había salido del lugar de 
las siete cuevas. Llevaban una existencia primitiva y vivieron en 
cuevas hasta que otros grupos los obligaron a emigrar, llegando
finalmente, a la región ahora llamada Tlaxcala. 
Allí se apoderaron de la sierra de Tepeticpac, 
y con el tiempo la llamaron Tlaxcallan.


 

En el año 1348, los teochichimecas, conducidos por su caudillo Culhuatecuhtli, se convirtieron en señores poderosos, hicieron la paz con sus vecinos y se dedicaron tranquilamente a poblar esas tierras. Comenzó entonces la vida social y política de la nación tlaxcalteca y se fundó el primer señorío de Tepeticpac, con un solo señor como jefe; el mismo Culhuatecuhtli. Este le cedió a su hermano menor, buena parte de la provincia de Tlaxcallan, con lo cual se fundó después de 1384 el segundo señorío de Ocotelulco, mayor y más importante que el primero. Los de Cholula dieron muerte al señor de Ocotelulco y se apoderaron de sus tierras; algunos de los vencidos huyeron y fundaron el tercer señorío Tizatlán, que con el tiempo, llegó a competir en grandeza y prosperidad con los otros dos señoríos. El cuarto señorío, Quiahuiztlán, se fundó con otro grupo de teochichimecas que llegó al valle de México en el siglo XIV, pues Culhuatecuhtli les había prometido tierras para que se establecieran en Tlaxcallan.

 

Cada uno de los cuatro señoríos tenía su propio territorio y su propio gobierno. Cada uno de los cuatro señores se llamaba tecutlato y el puesto se heredaba, excepto en Quiahuiztlán, donde era de elección.

Aliados, formaron la confederación de Tlaxcala por medio de sus jefes, que los representaban y decidían los asuntos comunes a toda la provincia, en una especie de consejo. Esta confederación presentaba una organización parecida a la “República de Tlaxcallan” porque, aunque no existieran entonces instituciones republicanas, cada señorío era autónomo.

 

Fue uno de los pocos pueblos que el Imperio azteca 
nunca pudo someter.

 

A la llegada de los españoles, los tlaxcaltecas se unieron a ellos para poder liberarse del yugo al que los mexicas los sometían. Su alianza con los españoles para la toma de Tenochtitlán, los convirtió en los principales aliados de los conquistadores, acompañándolos en la mayoría de las campañas militares que se llevaron a cabo para expandir el dominio territorial del Imperio español, por muy diversas regiones de Aridoamérica y Mesoamérica, gracias a lo cual siempre tuvieron muy buenas relaciones con la Monarquía Hispánica.

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