Antonio de Herrera y Tordesillas: La memoria de las Indias
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Antonio de Herrera y Tordesillas: La memoria de las Indias

Fue un cronista de archivo: no fue protagonista de los hechos americanos, sino un historiador que reunió y ordenó una enorme cantidad de documentación y testimonios anteriores. Antonio de Herrera y Tordesillas es, probablemente, el más representativo de los cronistas de archivo de las Indias.

Entre otras numerosas obras, Antonio de Herrera fue el autor de la Historia general de los hechos de los castellanos en las Islas y Tierra Firme del mar Océano que llaman Indias Occidentales, conocida como «Décadas». Se convirtió en una de las obras fundamentales de la historiografía sobre la conquista y los primeros decenios de la presencia castellana en América.

Antonio de Herrera y Tordesillas: La memoria de las Indias

Fue la primera gran síntesis general de la historia de las Indias que reunió de manera sistemática una extraordinaria cantidad de fuentes documentales y cronísticas disponibles a finales del siglo XVI. Su valor está en la cantidad de fuentes que pudo consultar, muchas de las cuales hoy se han perdido. De hecho, la Historia de las Indias de Fray Bartolomé de las Casas fue una de sus fuentes importantes, aunque Las Casas no la había publicado todavía.

Particular interés tiene su declaración de haber reintegrado a su lugar “ «todos los papeles que se me han entregado en los concejos y tribunales de su mag.d para escrebir las coronicas e istorias ansi de Castilla como de las Yndias los he vuelto á quien me los dio…» 

Testamento de Antonio de Herrera

Sin embargo, no está considerado como un «historiador objetivo». Utilizó muchísimas fuentes, pero también reorganizó, seleccionó y en ocasiones reprodujo materiales sin identificar claramente su procedencia. Con el tiempo, esa cuestión ha generado críticas historiográficas. El amplio uso de documentación de archivo constituye una de las principales razones de su extraordinario valor historiográfico por encima de los defectos que le han sido achacados.

 Hizo gala de su criterio de historiador que tiene su expresión en algunos de sus Discursos: sobre los provechos de la historia, del oficio del historiador, sobre historiadores de la antigüedad y el mérito de las historias e historiadores “no puede haber cosa para el buen gobierno de la vida humana de más provecho que la noticia de las historias y ninguna más perjudicial que no ser puntualmente escritas”.

En 1596 fue nombrado Cronista Mayor de Indias y en 1598 Cronista Mayor de Castilla. En 1601, coincidiendo con el traslado de la corte a Valladolid, se trasladó también a la ciudad castellana, donde continuó su trabajo historiográfico. Comenzó la publicación de su Historia General de los hechos de los castellanos… en 1601. En 1611 en que se traslada definitivamente a Madrid continuando con su trabajo historiográfico.

El contenido de las «Décadas».

La obra está formada por ocho Décadas, cada una dividida en diez libros. Fue publicada en dos tandas: las cuatro primeras en 1601 y las cuatro últimas en 1615.

Antonio de Herrera y Tordesillas: La memoria de las Indias
1. Los comienzos: Colón y el descubrimiento (1492-1514). La primera Década parte de los viajes de Colón y continúa con las primeras exploraciones y asentamientos en el Caribe y Tierra Firme. Aparecen también Juan de la Cosa, Américo Vespucio, las expediciones por las costas americanas y los primeros intentos de organización política de los nuevos territorios. Termina prácticamente con la llegada de Hernán Cortés a las Indias.
2. La expansión hacia el continente y el comienzo de México (1515-1520). Herrera narra el descubrimiento del Mar del Sur por Balboa, las exploraciones por Centroamérica y el Río de la Plata, los viajes que llevan al reconocimiento de Yucatán y las costas de México y, finalmente, el comienzo de la empresa de Cortés. También incorpora la expedición de Magallanes.
3. La conquista de México y la expansión por el Pacífico (1521-1526). Es una de las partes fundamentales: caída de México-Tenochtitlan, expediciones posteriores, sometimiento de Michoacán y Oaxaca, llegada de los franciscanos a Nueva España, actuación de Las Casas, organización política de los nuevos territorios y nuevas exploraciones por el Pacífico. Comienzan además a aparecer con fuerza las expediciones hacia Centroamérica y el Perú.
4. La consolidación y los conflictos (1527-1531). Cortés vuelve a España y regresa a Nueva España; aparecen las Audiencias, las expediciones a Florida y Yucatán y los primeros grandes acontecimientos relacionados con la conquista del Perú. Herrera presta ya mucha atención a la organización administrativa y política de los territorios.
5. La conquista del Perú y la expansión continental (1532-1536). Aquí entra de lleno Francisco Pizarro y la conquista del Perú. Al mismo tiempo continúa la historia de Nueva España, las expediciones por Centroamérica y el descubrimiento y exploración del Nuevo Reino de Granada.
6. Nuevas exploraciones y guerras civiles (1536-1541). Aparecen las expediciones hacia el norte de Nueva España —Marcos de Niza y Francisco Vázquez de Coronado—, la llegada del primer virrey de Nueva España, Antonio de Mendoza, las guerras entre Pizarro y Almagro y las exploraciones del Amazonas.
7. Chile, Florida y las Leyes Nuevas (1541-1546). La conquista de Chile, la expedición de Hernando de Soto por Florida, las empresas de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, el gobierno de Mendoza en Nueva España, las Leyes Nuevas de 1542 y las guerras civiles del Perú ocupan buena parte de esta Década.
8. Las guerras civiles del Perú y la reorganización de los territorios (1546-1554). Herrera continúa con los conflictos del Perú, el descubrimiento y explotación de Potosí, el gobierno de Luis de Velascoen Nueva España, las expediciones de Francisco de Ibarra, la Audiencia de Nueva Galicia y la cuestión de las encomiendas. 
La obra llega hasta 1554, ya en los últimos años del reinado de Carlos V.

Para su redacción (1596 y 1615) dispuso de todo lujo de facilidades para reunir una cantidad de documentación abrumadora y cumplir la normativa (Recopilación de las Leyes de los Reinos de las Indias, título 12, leyes I-III) sobre las obligaciones de su cargo: “Que el Cronista mayor escriba la Historia de las Indias […] que vaya escribiendo la historia natural de ella”.

En sus obras dejó muestra del valor que Herrera daba al trabajo del historiador y su importancia para iluminar el camino honrando a los historiadores como necesarios en el mundo.  No vivió los hechos que narra sino, que pretendió acercarlos al lector a través de las crónicas de sus antecesores en el cargo y otros eruditos de las letras, así como de toda la documentación oficial que por su cargo tuvo a su alcance, procedente de libros de Cámara y papeles del archivo del Consejo de Indias. Algunos documentos manuscritos de la época, hoy perdidos, se conocen solo gracias a haberlos incluido Herrera en su obra. Él manejó fuentes documentales extraídas de los archivos, como el “Requerimiento” o los “Pleitos colombinos”, y las obras de cronistas  a quienes cita y en ocasiones salva del olvido (Acosta, Aguado, Andagoya, Betanzos, Cabeza de Vaca, Calvete de la Estrella, Cervantes de Salazar, Cieza, Diario de Colón, Díaz del Castillo, Estete, Fernández de Enciso, Fernández de Oviedo, Góngora, Hernán Cortés, Hernando Colón, Inca, Islario de Santa Cruz, Jerez, Landa, Las Casas, López de Gómara, López de Velasco, mapa de Morales, Mártir de Anglería, Maximiliano Transilvano, Muñoz Camargo, Nuño de Guzmán, Ojeda, Pizarro, Polo de Ondegardo, Ruiz, Toribio de Benavente, Urdaneta, Zárate)

Hay algo importante y muy destacable en la obra de Herrera: no se limita a contar cómo se conquistó América: intenta dejar memoria de cómo se fue construyendo y organizando el mundo hispánico americano. 
Y como se pone de manifiesto en la investigación de Mariano Cuesta Domingo para la RAH, seguido en este artículo, conviene, tener presente el propósito de Herrera. Las Décadas no pretenden ser una historia completa de los pueblos americanos ni de sus culturas. Su objeto principal son los hechos de los castellanos en las Indias. El mundo indígena aparece en función de esos acontecimientos y queda mucho menos desarrollado que en obras como las de Las Casas, Sahagún o Cieza.

Fuentes: RAH Antonio de Herrera y Tordesillas

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