Hospital de San Nicolás de Bari -Santo Domingo-
Después de reubicada la ciudad de Santo Domingo por Nicolás de Ovando, este recibió unas instrucciones reales entre el 20 y 29 de marzo de 1503, las cuales le ordenaban como gobernador: “Faga fazer en las poblaciones donde él viere que fuera más necesario casa para hospitales en que se acoxen y curen los pobres ansi de los cristianos como de los yndios”.
Diego Alvarez Chanca, médico sevillano y Melchor Maldonado, cirujano de la Armada, llegados en 1594 y hasta 1501 fueron los dos primeros doctores en dedicarse a la atención de los enfermos expedicionarios e indígenas de la isla de La Española. Entre los años 1498 y 1502, los primeros servicios hospitalarios estaban en manos de una mujer de raza negra, de cuyo nombre, historia y origen no ha quedado constancia. Al considerar que su labor era de gran utilidad, el apoyo fue creciendo con limosnas de los habitantes de la ciudad. Los dominicos de esa época ya hablaban también de dicha mujer, que no paraba de día ni de noche de atender a los enfermos y menesterosos.
El 29 de noviembre de 1503 ya en la nueva ciudad de Santo Domingo, según la orden dada por la reina Isabel, se funda el Hospital San Nicolás de Bari.

La obra original fue un pequeño edificio de madera y paja que se hizo entre 1503 y 1508. Fue ampliado y terminado en mampostería de piedra en 1519. No se han conservado los planos de este Hospital iniciado en 1503, pero fue trazado por el constructor Antonio Defilarete. Pero se sabe que fue diseñado por los españoles y que lo construyeron indígenas, negros y españoles que se asentaron en Santo Domingo. Las dimensiones que se calcularon a partir de sus restos, dan 100 metros de largo por 100 de ancho. En una placa de mármol se puede leer:
«Ruinas del templo: hospital de San Nicolás de Bari. Fue construido del año de 1503 al de 1508 por don Nicolás de Ovando, gobernador de la Isla Española y sus dependencias. Era la primera iglesia de piedra de América».
Los hermanos Diego y Alonso Ponce, que habían llegado con la expedición de Nicolás de Ovando, fueron los primeros médicos de dicho hospital. Los padecimientos como consecuencia de la peste, la tosferina, viruela, sarampión, paludismo y la fiebre amarilla asolaban a la población tanto hispana como indígena. La institución fue creciendo hasta convertirse en un verdadero centro hospitalario. Se inició su funcionamiento con solo 6 camas para atender enfermos y para 1522 atendía más de 60 enfermos por día, especialmente a los de baja condición económica según los preceptos de la Iglesia Católica y las disposiciones de los reyes en materia sanitaria para sus súbditos.
El Hospital a lo largo de los años sufrió numerosas vicisitudes: en 1586, los piratas ingleses saquearon la ciudad durante un mes, retirándose después de que España pagara 25.000 ducados. En esos días, fueron destruidos muchos muebles y documentos del Hospital. Los cuantiosos daños fueron reparados poco después con fondos de la Real Hacienda de Santo Domingo por orden directa de los reyes de España, que en cédula real ordenaban esos trabajos y mencionaban el detalle interesante de que el Hospital podía recibir 600 enfermos atendidos en 4 enfermerías y una botica. Para entonces, el servicio lo desempeñaban un cirujano, un barbero, varias enfermeras y cuatro capellanes. En años posteriores el hospital fue reparado y remodelado en varias ocasiones. Su época de mayor esplendor fue durante el siglo XVII. Durante ese tiempo, fue auxiliado por las autoridades y recibía numerosas donaciones de particulares. Para 1695, se sabía que el mismo rey de España era el titular de su patronazgo.
En el 1739 se abría a los servicios como Hospital Militar. Para el sostenimiento, los soldados contribuían mensualmente con una cuota y se dictaron disposiciones encaminadas a disponer de los sueldos atrasados, bienes y pertenencias de los soldados fallecidos en el edificio. En 1776 fue también conocido como Hospital Real Militar y era el único con categoría de Real en la isla dominicana. En 1777 comenzó a atender también a presos y por ello se abrieron troneras en sus muros para vigilarles.

Después de la independencia, comenzó su decadencia como institución, aunque el Hospital siguió cumpliendo con sus obligaciones en forma precaria. Para la década de 1870 ya estaba deshabitado debido a los constantes sismos que sacudían la isla Dominicana.
A principios del siglo XX, su fachada principal fue demolida por personas particulares con el fin de aprovechar los materiales para nuevas construcciones y el resto siguió un proceso de deterioro hasta quedar prácticamente en ruinas. En 1911, lo que quedaba del histórico edificio fue arrasado por un huracán. Entonces, el Gobierno mandó demoler una parte para que los peatones no corrieran peligro. Una nueva demolición se hizo en 1930 por idénticas razones.
Junto con la Catedral de Santa María la Menor, fundada en 1512 y la Universidad de Santo Tomás de Aquino fundada en 1538, el Hospital de San Nicolás de Bari constituye una de las primeras instituciones relevantes fundadas en la primera ciudad fundada por os españoles en el continente americano.
Hoy quedan ruinas importantes dentro de la Zona Colonial de Santo Domingo,
declarada Patrimonio de la Humanidad.
Para saber más: San Nicolás de Bari, el primer hodpital del continente americano
