Maracaibo: Tres veces fundada
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Maracaibo: Tres veces fundada

Alonso de Ojeda, el 24 de agosto de 1499, junto con Juan de la Cosa y, según algunas fuentes, Américo Vespucio llegaban por primera vez al lago de Maracaibo. "Tradicionalmente, se atribuye a aquella expedición el origen del nombre de Venezuela, interpretado como 'pequeña Venecia'. Los habitantes del lugar vivían en palafitos sobre el lago y se trasladaban de un sitio a otro mediante canoas y puentes de madera. 
Para el significado del nombre de Maracaibo, se han propuesto varias etimologías: 
Maara-iwo → “lugar donde abundan las serpientes” y Maare kaye → “lugar frente al mar”.
Puesto que las lenguas originales de la zona desaparecieron o quedaron muy fragmentadas, es difícil comprobarlo con certeza.

Tampoco hay manera de saber cúal es el origen cierto del nombre de Maracaibo. Existen varias leyendas populares sobre la primitiva Maracaibo, pero los historiadores modernos consideran la hipótesis más sólida que Maracaibo ya existía como topónimo indígena antes de la llegada europea. Algunos cronistas coloniales incluso dicen que “Maracaibo” era el nombre de un poderoso señor indígena de la región. Hay documentos que mencionan una ranchería o asentamiento llamado “Maracaybo” cuando llegó Alfinger. 

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Provincia de Maracaibo
Para la época de la llegada de los españoles, las riberas del lago de Maracaibo estaban habitadas, entre otras comunidades, por los añú o paraujanos, expertos navegantes que construían viviendas palafíticas sobre las aguas, junto con otros pueblos arawak de la región occidental venezolana.

Alonso de Ojeda había llamado a la zona, región Coquivacoa, nombre que aparece asociado tanto al golfo como a la gobernación creada en 1501. Por eso, en documentos tempranos se encuentran referencias a la Gobernación de Coquivacoa. Los españoles lo conocían como la Provincia de Venezuela o Gobernación de Venezuela, pero localmente la zona estaba asociada al lago de Maracaibo y a la provincia indígena de los Coquivacoa.

Primera fundación -1529-

En 1528 Carlos I, en pago de las muchas deudas contraídas con la familia Welser de Augsburgo, firmaba la Capitulación de Madrid, equivalente a un contrato de arrendamiento de las tierras de la provincia de Venezuela. Como consecuencia de esta cesión, sin que pueda determinarse a ciencia cierta el lugar exacto, fue el 8 de septiembre del año 1529 cuando se producía la primera fundación de Maracaibo por deseo del alemán Ambrosio Ehinger (Alfinger), primer gobernador de la Provincia de Venezuela. La ranchería de Maracaibo se estableció, y quedó fundada muy cerca o sobre los mismos restos del asentamiento indígena -en los documentos alemanes aparece con el nombre de Neu-Nürnberg– (Nueva Núremberg). La fundación fue irregular, pues no se hizo según la costumbre española de dar carácter de ciudad con la constitución del cabildo correspondiente. De hecho no se fundó pensando en crear una ciudad próspera, sino como una base para las expediciones de búsqueda de oro y riquezas en el interior. Los Welser estaban mucho más interesados en las entradas hacia el continente que en desarrollar asentamientos estables.

Pronto la ranchería manifestó sus inconvenientes: El clima era muy duro para los europeos recién llegados, la población indígena muy numerosa y ofreció gran resistencia a la ocupación. Por otro lado, la mayoría de los hombres disponibles eran destinados a expediciones hacia el interior, dejando el asentamiento débilmente defendido. Todo eso se agravaba con la escasez de alimentos y las dificultades de abastecimiento. Tras la marcha de Alfinger en sus campañas de exploración, la colonia perdió apoyo y población.

En 1535, el también alemán, Nicolás Federmann, ordenaba trasladar la población al cabo de la Vela  -hoy parte de Colombia- en la península de la Guajira. Pocos años después se rescindiría el contrato con la casa Welser y los alemanes tuvieron que abandonar la región de Venezuela.

La experiencia alemana en Venezuela constituye uno de los episodios más singulares de la expansión hispánica, pues fue la única ocasión en que la Corona delegó temporalmente la explotación y gobierno de un territorio americano en una poderosa familia de banqueros extranjeros.


Segunda fundación -1569-

Tras haber sometido a los indígenas de la zona lacustre en los dos años anteriores, en 1569, Alonso Pacheco Maldonado, con los poderes otorgados por Pedro Ponce de León, gobernador de la provincia de Venezuela, llevó a cabo la segunda fundación en la Laguna de Maracaibo. Fue bautizada con el nombre de Ciudad Rodrigo, al ser originario de esa ciudad de Salamanca.

En Nueva Ciudad Rodrigo se constituyó el primer Cabildo de Maracaibo, con lo que se legitimaba el asentamiento y su condición de ciudad. El cabildo lo componían dos alcaldes, tres regidores y un escribano. Allí, Pacheco otorgó indios de las comunidades del sur del Lago en régimen de encomienda y, ante la resistencia de algunos indígenas, solicitó a la Corona apoyo para introducir esclavos negros para la boga de los ríos Catacumbo y Zulia.

La región seguía estando habitada principalmente por los añú o paraujanos, establecidos en las riberas y aguas del lago, así como por los wayúu de la península de La Guajira y diversos grupos indígenas de la Sierra de Perijá que producían gran inestabilidad por su resistencia, unido a las dificultades geográficas de la zona.  Después de dos años, sin embargo, la población indígena se volvió a levantar y el asentamiento español, en el que no podía garantizarse el sustento de la población española, tuvo que ser abandonado brevemente.

En numerosos estudios sobre la fundación de Maracaibo se cita el documento de Diego de Mazariegos, gobernador de la Provincia de Venezuela, quien narraba en el año 1573:

… y en cuanto a estar poblada la Laguna de Maracaibo, conviene que lo esté al servicio de Dios y de su Majestad porque los indios de aquella provincia nunca han sido domesticados ni seguros y otra vez, habrá veinticinco años, que estuvo poblada, por el daño y muerte que los españoles recibían de los dichos indios, se despobló y al presente hacen los indios lo mismo matan… a los cristianos y esto es muy de ordinario, por todo lo cual es mi parecer que su Majestad permita y mande que aquella no se pueble porque sobre todo aunque estuviese poblada no se puede sacar de ella ningún provecho ni interés porque los naturales de aquella provincia son gente muy pobre que no se sustentan, sino es de mariscos; duermen todos en la ciénaga y sobre el agua en unos palos que arman a manera de lechos, no hay en la dicha provincia ningún género de metal ni algodón…

Fundación definitiva -1574-

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Situación de la ciudad de Maracaibo a la entrada del lago

Pero otras consideraciones debieron influir en la última decisión y ese mismo año el mismo, Diego de Mazariegos, había decidido restablecer la población confiándole al capitán Pedro Maldonado dicha encomienda, ocasionando así una posterior y tercera fundación que se produjo en 1574. Y así fue refundada la ciudad con el nombre de Nueva Zamora de la Laguna de Maracaibo, en honor del gobernador Mazariegos, natural de la ciudad de Zamora, España.: la situación de Maracaibo tenía gran valor estratégico.

Sin duda se debió tener en cuenta que la situación de Maracaibo tenía gran valor estratégico. Su posición geográfica permitía el control de la entrada al lago, a la vez que facilitaba la comunicación entre el Caribe y los Andes. Era un punto clave para futuras rutas comerciales y evitaba que la zona quedara fuera del control efectivo de la Corona. De hecho, décadas después Maracaibo se convertiría en uno de los puertos más importantes del occidente venezolano, precisamente por esa posición geográfica privilegiada.


La época virreinal

Maracaibo: Tres veces fundadaDurante los primeros años, lentamente, la ciudad se fue consolidando, convirtiéndose a lo largo de los siglos XVI y XVII en una plaza periférica del Imperio español, llegando a ser un puerto crucial en el enlace entre las zonas productivas del sur del Lago y los Andes venezolanos.  Se convirtió en un punto estratégico para la exportación de productos como el cacao y la ganadería, producidos en la cuenca del lago.  

La ciudad sufrió frecuentes ataques de corsarios al servicio de Inglaterra, Francia y las Provincias Unidas, además de piratas independientes. Entre los más conocidos estuvieron los de el temible francés, el Olonés, William Jackson y Henry Morgan. Estos ataques marcaron profundamente la vida de la ciudad y obligaron a reforzar las defensas del lago.

A finales del siglo XVII la importancia de Maracaibo aumentó considerablemente. El escudo de armas le fue concedido por el rey Felipe IV mediante Real Cédula de 20 de junio de 1634. En ese tiempo, la antigua provincia de Mérida fue reorganizada y terminó convirtiéndose en la Provincia de Maracaibo, cuya capital se estableció en la ciudad. Desde allí se administraba un extenso territorio que incluía buena parte de los actual Zulia, Mérida, Táchira, Trujillo y otras regiones occidentales.

Durante el siglo XVIII, Maracaibo siguió prosperando gracias al comercio del cacao, cueros, añil, tabaco y ganado. Su puerto se convirtió en uno de los más activos del occidente venezolano.

Maracaibo y la independencia

Maracaibo: Tres veces fundada

La provincia de Maracaibo no se incorporó a la Primera República de Venezuela en 1811. Durante varios años fue uno de los principales bastiones realistas del occidente venezolano. Sin embargo, en enero de 1821 la provincia declaró finalmente su independencia de España. Ello desencadenó nuevas operaciones militares en la región. El episodio decisivo fue la Batalla Naval del Lago de Maracaibo que tuvo lugar el 24 de julio de 1823. Está considerada una de las acciones decisivas que sellaron definitivamente la independencia venezolana.

 

En resumen, la ciudad de Maracaibo pasó de ser una efímera fundación alemana a convertirse en la capital de una extensa provincia, un importante puerto del Caribe y, finalmente, el último gran bastión español en Venezuela antes de la independencia.

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